Impactos Climáticos

Las estufas a carbón y leña liberan carbono negro. Estas pequeñas partículas calientan el clima y son dañinas para el sistema respiratorio y la salud cardiovascular.

Además de mejorar la calidad del aire y la salud pública, la reducción de las emisiones de carbono negro de las estufas a leña y carbón es una de las maneras más eficaces para frenar el cambio climático y el rápido derretimiento de la nieve y el hielo en el Ártico y en los países nórdicos.

¿Por qué? En primer lugar, las emisiones de leña pueden parecer pequeñas, pero en conjunto son una de las fuentes más importantes de carbono negro que afecta a la región del Ártico. El Consejo Ártico ha calculado que el CN de leña en los países nórdicos tienen más impacto por unidad de superficie en el clima ártico que cualquier fuente de carbono negro (1). En segundo lugar, las estufas de calefacción constituyen la única fuente de emisiones de carbono negro procedentes de países desarrollados y está proyectado que permanezcan igual o incluso que aumenten si no se toma una acción adicional.

Por otro lado, el análisis del Programa Ambiental de las Naciones Unidas (UNEP) indica que la sustitución de estufas a leña convencionales por las estufas a pellets puede conducir a una reducción del 15% en el calentamiento en la región del Ártico (2). (Hay algunos indicios de que las nuevas estufas de “llama invertida”, que aún utilizan leña como combustible, pueden acercarse o superar las estufas a pellets en reducción de emisiones de carbono negro)

La reducción de las emisiones de las estufas a leña es una de las vías más prometedoras para evitar el peligroso cambio climático en el Ártico. Es también una de las maneras más fáciles de ser parte de la solución: cambiarse a una estufa eficiente, quemar el combustible adecuado, y utilizar la técnica “Buen Fuego”. Sólo tienes que seguir los Cinco Pasos Simples para Hacer un Buen Fuego!

Modelos recientes muestran que el impacto del Carbono Negro en la Antártica equivale a dos tercios del impacto total en el ártico, aunque la quema de leña no se ha estudiado por separado. Sin embargo, en América del Sur se usa biomasa para cocinar en grandes cantidades, y estas fuentes están más cerca de la Antártica que sus equivalentes en América del Norte del Ártico.

References:
1. The World Bank and International Cryosphere Climate Initiative (2013).On Thin Ice: How Cutting Pollution Can Slow Warming and Save Lives. The World Bank and International Cryosphere Climate Initiative: Washington, DC.
2. UNEP (2010). Integrated Assessment of Black Carbon, Methane and Tropospheric Ozone.